Un estuche que no deja indiferente a nadie: con su diseño inspirado en un bote de mantequilla de cacahuete, combina humor y funcionalidad en un accesorio que dice mucho de quien lo lleva.
Fabricado en cuero sintético con aplicación bordada, ofrece durabilidad y un acabado cuidado. El cierre de cremallera mantiene el contenido bien protegido, ya sean lápices, pinceles, cosméticos u objetos pequeños. Su tamaño compacto (10x10x16 cm) cabe sin problemas en cualquier mochila o bolso.
El diseño pop esconde un compromiso real: parte de los beneficios se donan al Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP) para garantizar comidas a niños en situación de vulnerabilidad. Útil, original y con propósito.