Un laberinto para construir, inclinar y reinventar cada vez: Laby de Quercetti convierte la lógica del recorrido en un juego de movimiento puro, donde las manos del niño toman todas las decisiones.
Con 16 piezas modulares que se insertan en el marco basculante, el niño diseña el recorrido ideal para que la bola avance en la dirección y a la velocidad adecuadas. Con solo inclinar el marco con los dedos, la bola corre, se detiene o retrocede según cómo se actúe sobre el borde. Cada partida es diferente, y cada solución es válida.
Las piezas del recorrido tienen un tratamiento superficial especial que genera un sonido que varía con la velocidad de la bola: un detalle sensorial que amplía el disfrute y despierta la curiosidad. Gracias a las infinitas configuraciones posibles, Laby desarrolla de forma natural la coordinación ojo-mano, el pensamiento espacial y la capacidad de resolución de problemas.
Un regalo original y de calidad, con la garantía de Quercetti: ideal para niños que disfrutan experimentando y construyendo con sus propias manos.