Cultiva frescura crujiente en tu propio huerto: esta achicoria roja se transforma en una roseta de color rubí intenso cuando llegan los primeros fríos, tierna, dulce y deliciosa. Es la cosecha invernal que recompensa meses de espera con verduras cultivadas por tus propias manos.
Una variedad confiable que no decepciona: siembra de junio a agosto dejando 40-50 cm entre filas y 30-35 cm entre plantas. El huerto hará el resto, acompañándote desde el calor del verano hasta la gratificante cosecha invernal de diciembre a marzo. Las verduras frescas de tu jardín siempre saben mejor.
Hojas redondeadas con vetas rojas que se profundizan con el frío. Es la satisfacción completa: sembrar, observar la naturaleza en acción, recoger finalmente hortalizas crujientes y sabrosas nacidas de tu dedicación.